Una distribuidora seria con cara de freelancer.
Baja Electric distribuye equipo eléctrico industrial en Baja California desde hace más de una década: motores, tableros, transformadores, componentes para constructoras y plantas manufactureras. Operación seria, márgenes estrechos, decisiones que se toman entre ingenieros que no tienen tiempo para perseguir cotizaciones.
Su sitio anterior era una landing genérica con formulario de contacto. Todo el proceso comercial vivía en WhatsApp: cotizaciones cruzadas, fotos de equipos enviadas desde el celular del director, especificaciones técnicas dictadas por voz. Funcionaba — pero no escalaba, y no comunicaba que tratabas con una empresa formal.
Cuando una constructora binacional pidió la ficha técnica de tres equipos por correo, la respuesta tomó cuatro días. El contrato se fue a un competidor. Esa pérdida fue el detonador del proyecto.
Vender equipo industrial sin agendar 30 llamadas.
El equipo de Baja Electric necesitaba tres cosas simultáneas, sin contratar a nadie nuevo:
- Un catálogo navegable. Que un comprador en San Diego pudiera filtrar por especificación técnica y elegir el equipo sin esperar respuesta humana.
- Cotización estructurada en automático. En lugar de WhatsApp, una solicitud con todos los datos relevantes (cantidad, marca, especificación, plazo) que aterriza en su correo lista para responder.
- Una presencia bilingüe coherente. Mismo sitio, contenido en español e inglés, sin sub-dominios ni traducciones de Google que matan la credibilidad.
El requisito no negociable: la marca debía verse a la altura de las constructoras que cotizan con ellos. No podía parecer hecha en plantilla.
El catálogo digital de maquinaria transformó nuestra forma de vender. Ahora los clientes industriales eligen el equipo y nos llega la solicitud de cotización lista.
Decisiones técnicas al servicio del comercio.
Tres decisiones marcaron el proyecto. Las tres se tomaron en el Discovery, antes de tocar una línea de código:
- Catálogo como entidad principal del sitio. No es una sección secundaria: es la página de aterrizaje. Lo primero que ve un visitante es el filtro de productos por categoría y especificación. Todo lo demás (nosotros, contacto, servicios) está subordinado.
- Cotización inteligente, no formulario genérico. El usuario agrega equipo al carrito de cotización; el sistema captura la combinación, marca temporal, datos del solicitante y notifica al equipo comercial con la información ya estructurada.
- Bilingüe nativo, no traducido. El sitio detecta país y muestra contenido en español o inglés con URL espejo. El copy en inglés fue escrito desde cero, no traducido literal, porque el lenguaje técnico industrial en EE. UU. difiere del mexicano.
La base técnica fue código a medida con sistema de gestión propio para que el equipo de Baja Electric pueda actualizar equipo, precios y disponibilidad sin depender de nosotros.
Un catálogo que cierra, no que muestra.
- Catálogo navegable con filtros por categoría, marca, especificación técnica, voltaje y aplicación.
- Fichas de producto con galería de imágenes reales del equipo, hoja de datos descargable y CTA de "solicitar cotización".
- Carrito de cotización persistente: el comprador arma su solicitud en varias sesiones sin perder progreso.
- Panel de administración a medida para actualizar inventario y precios sin tocar código.
- Versiones espejo es/en con URL dedicadas, hreflang y schema correcto para SEO bilateral.
- Integración con WhatsApp Business como canal secundario — el cliente que prefiere ese canal lo sigue teniendo, pero ya no es la única vía.
Los números después del lanzamiento.
Lo que este proyecto nos confirmó.
En sectores industriales B2B, el sitio web no es una pieza de branding: es infraestructura comercial. Cada segundo que el comprador pierde explicando lo que quiere es un margen que se evapora.
La inversión en código a medida cuesta más en el arranque que una plantilla. Pero cuando una constructora binacional cotiza $2 MDP en equipo y el factor decisivo es que el competidor tardó cuatro días en responder, la matemática del valor cambia de orientación.
El proyecto sigue evolucionando: la siguiente fase incorpora integración con el ERP interno y disponibilidad de inventario en tiempo real desde el almacén.