Cada semana entran a Koda al menos dos directores generales con la misma frase: "el sitio nos costó siete mil pesos hace dos años, pero ya no nos representa". La conversación siempre revela el mismo patrón: la cotización inicial fue la decisión más cara que tomó la empresa, sólo que el costo no apareció en la factura.

El precio visible.

Un freelancer o plantilla online cotiza entre $3,000 y $8,000 MXN por un sitio corporativo. El número es atractivo comparado con el rango de un estudio especializado —entre $12,000 y $20,000 MXN según alcance—. La diferencia, leída sin contexto, parece difícil de justificar.

La diferencia se justifica el día que un comprador corporativo abre tu sitio antes de aceptar una junta y decide, en cuatro segundos, si vale su tiempo.

El precio invisible: cuatro líneas que nadie cotiza.

1. La oportunidad B2B no cerrada.

En B2B el ticket promedio mexicano se mueve entre $120,000 y $1,200,000 MXN por contrato. Un sitio que comunica aficionado, no profesional, descalifica a tu empresa antes de la primera llamada. Si pierdes una sola oportunidad al trimestre por percepción débil, pagaste tu rediseño completo en oportunidades fantasma.

2. El costo del rediseño obligado a 18 meses.

Las plantillas envejecen mal. WordPress + Elementor tiene una vida útil de credibilidad de 12 a 24 meses antes de verse exactamente como cien sitios mexicanos del mismo segmento. Cuando rehaces, no ahorraste nada: pagaste dos veces.

3. El costo de mantenimiento técnico.

Plugins desactualizados, brechas de seguridad, plantillas que rompen al actualizar el core. El costo mensual de mantenimiento de un WordPress de plantilla supera los $1,500 MXN/mes si quieres mantenerlo seguro y rápido. Multiplica por veinticuatro.

4. El costo reputacional.

Más sutil y más caro. Tu marca compite con la primera impresión que dejas. Si la sede digital habla con la voz de una plantilla, tu autoridad de marca se erosiona aunque tu producto sea excelente.

— Cálculo en privado

Calculamos contigo el costo real de tu sitio actual y la oportunidad que no estás capturando.

El cálculo honesto.

Toma la cotización low-cost ($6,000) y súmale: dos años de mantenimiento ($36,000), un rediseño obligado ($8,000 mínimo) y una sola oportunidad B2B perdida ($80,000 conservador). El total: $130,000 MXN en 24 meses para terminar exactamente donde habrías estado contratando bien desde el inicio.

La pregunta no es cuánto cuesta una sede digital seria. Es cuánto te cuesta no tenerla. — Editorial Koda

Cuándo sí cotizar low-cost.

Hay tres escenarios donde una solución barata es la decisión correcta: (1) eres un emprendedor probando una hipótesis y necesitas algo en línea para vender mientras validas; (2) tu sitio es puramente operativo —agendar citas, mostrar horarios— y nadie juzga tu marca por él; (3) operas en un mercado donde el precio es el único diferenciador y el diseño no influye en la decisión.

Si tu empresa es B2B mexicana, vende por relación y compite por autoridad, ninguno de esos tres escenarios aplica.

El estándar Koda.

En Koda diseñamos sedes digitales para empresas que entienden la regla básica: tu sitio es la única oferta comercial que está disponible 24/7 sin que tú estés presente. Si esa oferta no comunica el valor real de tu empresa, perdiste la venta antes de empezar.